La trampa china para dedos

La trampa china es un tubito de paja trenzada. Si metes un dedo índice en cada extremo y tiras para sacarlos, el tubo se estrecha y te atrapa. Para liberarte hay que hacer lo contrario de lo que parece lógico: empujar los dedos hacia dentro, aflojar, y entonces el tubo se ensancha.

Muchas veces nos pasa igual con las emociones difíciles. Si me siento mal, intento no pensar en ello, evito lo que me lo recuerda, le doy mil vueltas buscando una solución. Son esfuerzos razonables y a veces útiles. Pero cuando se convierten en la única respuesta, aprietan el nudo: la preocupación crece, la vida se encoge y el malestar sigue ahí.

La pregunta útil no es «¿esto me alivia ahora?», sino «¿esto me acerca o me aleja de la vida que quiero?». Si una estrategia te alivia unos minutos pero te va quitando cosas importantes, quizá estés tirando de los dedos.

Un ejemplo de la vida diaria

Marta lleva meses evitando ir a cenas con amigos porque teme ponerse nerviosa. Evitar le da calma esa misma tarde, pero cada vez tiene menos planes y más miedo a las cenas. Cuando decide ir un rato, aun nerviosa, empieza a aflojar el tubo.

Personaje ficticio.

Para probar

Anota una estrategia que usas cuando te sientes mal. A corto plazo, ¿qué consigues? A largo plazo, ¿qué te cuesta? Compáralo con lo que te gustaría que fuera tu vida.

Este artículo es informativo y no sustituye a una evaluación ni a un tratamiento psicológico.

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